Blogia

buenoyahoraque

Sin duda, me encanta dudar...

Me incorporo y me lanzo al teclado,

sin duda, soy afortunado.

Seguro sin duda ?

Si lo dudo, sin duda, soy afortunado.

Para plasmar lo que tengo dentro,

necesito una camara, una paleta o un lienzo.

Intento buscar las palabras,

mientras aclaro las ideas a marchas forzadas.

Sin duda, soy afortunado.

En un minuto tengo lo que otros no desean.

Sin duda, soy afortunado, sin duda no tengo lo que otros desean.

Sin duda no dudo, que tengo lo que quiero y no quiero lo que no tengo.

Sin duda no dejo de dudar, y cambio lo cambiado para volverlo a cambiar.

Y cambio y recambio y vuelvo al mismo lugar, y me abandono al desorden, y no dejo de disfrutar.

Sin duda me encanta dudar.

Y dudo, y cambio, y siento, que no dejare de dudar.

Y rio y lloro y siento, que no cambiare al cambiar.

Y disfruto con lo que tengo, y por eso lo hago cambiar.

Y eso nunca termina, nunca para, no hay final.

No soy desdichado ni feliz.

Solo cambio por cambiar.

No es que esto no me haga feliz, es que no quiero parar.

Y cambio, y dudo y gozo, y hago lo que quiero que es cambiar.

Y juego, y sufro y sufres, pero es lo que quiero.

Y vivo y disfruto y me engaño y me castigo y me premio y me quiero y me odio, y tanto me conozco que se que solo quiero cambiar.

Y dudo hacia donde, y no lo dudo, no dejare de dudar.

Y mientras dudo vivo, y esto no puede cambiar.

Bueno, bueno, bueno....

Bueno, y ahora que ?

Todos los días, y más concretamente cada minuto del día, me planteo esta cuestión:

Bueno, y ahora que?

Ahora que me va a deprimir...

Ahora que me va a hacer infeliz...

Ahora que me va a hacer sentir inferior...

Y miro a mi alrededor.

La verdad es que no tengo que buscar mucho para conseguir mi objetivo.

Suele ser facil encontrar un objetivo a quien envidiar.

Sospechosamente facil, me atrevo a decir.

Y ahora que lo pienso, la verdad es que me siento tan mal...

Soy infeliz.

No disfruto.

Esto me lleva a pensar que, si observo mi alrededor con el objetivo de compararme y ser feliz, y lo que siempre consigo es salir perdiendo en la comparación y sentirme infeliz, realmente la manera de ser feliz seria dejar de mirar a mi alrededor.

Pero claro, no puedo ir por la calle con los ojos cerrados.

O si?

Entonces, si tengo que ir con los ojos abiertos, pero me duelen las comparaciones, lo que tengo que hacer es dejar de compararme.

Y eso como lo consigo?

Let me see, let me see...

Supongo que si me comparo es porque tengo que salir ganando en la batalla.

Y si tengo que ganar, es porque no me siento ganador.

Si dejase de sentirme perdedor, no tendría razones para compararme, por lo que dejaría de sufrir.

Muy bien, veo que vamos por el buen camino...

Entonces, lo que tengo que hacer es sentirme ganador.

Y esto como lo consigo?

Vamos a ver. Para sentirte ganador, no es necesario ganar. Por eso existe el concepto de "vencedor moral".

Si no es necesario ganar ni perder, en realidad da igual ser ganador o perdedor.

De lo que se deduce, que lo importante no es ganar, sino sentirse ganador.

Más importante aún sería no importarte si eres ganador o perdedor.

Bien, bien, bien...

Para que no te importe sentirte perdedor ni ganador, es porque no dudas de tu opción o del resultado de tu decisión.

Para no dudar debes estar convencido.

Creo que aqui viene el problema .... yo nunca estoy convencido de nada. Bueno, realmente si que estoy convencido de que no estoy convencido, la verdad.

Bueno, supongamos que estamos convencidos.

No es importante si lo estamos. Lo realmente importante es no tener la duda de si estamos convencidos.

Ni plantearlo, vamos.

Esto seria posible, si no fuese importante el estar convencido.

Para no ser importante estar convencido, valdría con relativizar un poco y pensar, que en caso de error siempre se puede modificar.

De este modo. Si nada es tan importante ni tan definitivo, para tomar una decision favorable, no serìa necesario estar convencido, sino simplemente estar levemente inclinado en ese sentido.

Esto me lleva a la conclusión de que hay que seguir esos impulsos o ideas atmosféricas, sin profundizar en su importancia o estacionalidad.

Si tomamos las decisiones según los impulsos de ese momento, basados en la libertad de poderlo variar con solo pensarlo, en ese momento dejarìa de existir el bien y el mal.

Serìa más bien, el bien de ese momento, que bien podría ser el mal del próximo o anterior momento. Pero eso no sería relevante, porque en el momento de ser consciente de estar ante un mal, se podría cambiar totalmente.

Definitivamente, y a modo de recapitulación, nada importa. Todo pasa. Todo cambia. Nada importa.

O quiza si.

Pero eso lo decido yo.

Todo puede cambiar, o no.

A lo mejor ya es perfecto.

La felicidad està en el proceso de cambio, no en llegar a la meta.

Fin.

O no...

Joderrrrrrrrrrrrr que ancho me he quedao...